Toxina Botulínica y ácido Hialurónico

La toxina botulínica y el acido hialurónico son los tratamientos médicos estéticos por excelencia. Claramente se han posicionado en el TOP 1 de la medicina estética.

Muchos de vosotros teneis algo de confusión con sus indicaciones , son tratamientos complementarios y que en equipo funcionan a la perfección, pero claramente diferentes en su acción, resultado y utilidad.

El tratamiento con toxina botulínica lo utilizamos para relajar la musculatura facial y así no tener arrugas dinámicas, las famosas “arrugas de expresión” es decir cuando inyectamos el botox lo hacemos sobre la musculatura facial siendo muy habitual en el tercio superior para corregir las patas de gallo (musculo orbicular), entrecejo (proceus y corrugador), frente (musculo frontal), gracias a pequeñas infiltraciones conseguimos relajar el musculo y así cuando se active al sonreir, hablar o enfadarnos y esas arrugitas sobre la piel no se marcan porque el musculo no contrae tan fuerte como antes.

No hay que asustarse en absoluto con este tratamiento, el resultado no es una cara congelada, nosotros utilizamos el botox para mejorar y disimular esas arrugas no para paralizar la cara, miedo de alguno de los pacientes que vienen a la consulta. Es una técnica dosis dependiente y reversible, que quiere decir? Que si ponemos una cantidad moderada de toxina el musculo quedara  relajado y nuestra expresión también más relajada, en cambio si ponemos grandes dosis el musculo se paralizara y entonces nuestra expresión cambiará al no tener movilidad en la musculatura facial, esto último es un efecto poco deseado y al menos en nuestras manos muy poco probable.   Cuando un paciente se hace un tratamiento médico estético busca naturalidad, no tener estigmas de ningún tipo y simplemente mejorar en su aspecto físico, por ello lo más importante es entender al paciente, y modificar cada tratamiento acorde a los resultados que anhela. El efecto de la toxina botulínica es 100 % reversible y los musculo vuelve a adquirir su fuerza habitual pasado 6-8 meses, si queremos que esas arrugas no se marquen repetiremos el tratamiento pasado ese tiempo.  La toxina no solo la utilizamos para el tratamiento de las arrugas de expresión sino que es muy útil en otras indicaciones tales como: sonrisa gingival, bruxismo, rejuvenencimiento cervical (bandas platismales) e hiperhidrosis. Actualmente estas tres ultimas indicaciones se han popularizado y cada vez son mas demnandadas en la consulta.

La sonrisa gingival, significa que al sonreir enseñamos más encia de la deseada como cirujano tiempo atrás proponía una cirugia que permitía alargar el labio con buenos resultados, el problema es que a las  mujeres nos gustan los labios cortos y con el envejecimiento ese labio que antes era corto se alarga por lo que la cirugía a largo plazo no conseguía resultados muy favorecedores por ello soy fiel al tratamiento de toxina para la sonrisa gingival porque nos permite “alargar” el labio en sonrisa manteniendo su longitud en estático que es lo que les preocupa a los pacientes, se infiltra en varios puntos del labio superior para disminuir su “tono” en sonrisa, resultados supernaturales, el hándicap que precisa infiltraciones cada 3-4 meses, lo bueno que será un tratamiento temporal porque la sonrisa gingival mejora con la edad.

Otra de nuestras indicaciones estrella es el bruxismo, el apretar los dientes provoca un síndrome miofascial con dolor en región temporal, maseterína, facial y cervical con cefaleas, cervicálgias y dolor facial. El tratamiento más eficaz es la infiltración con toxina para relajar esas áreas musculares y así minimizar la sintomatología dolorosa. Cuando los pacientes como consecuencia del bruxismo tienen una importante hipertrofia maseterina, la cara está más cuadrada, aumentando el grosor a nivel de la mandíbula con mayor anchura facial, el diagnóstico de la hipertrofia maseterina se realiza a través de la exploración física (dolor en puntos gatillos) y la anamnesis del paciente el paciente lo cuenta de una forma muy clara “desde hace un tiempo a esta parte tengo muchos mofletes que antes no tenia”. La toxina es el tratamiento más eficaz para relajar y disminuir el volumen del  masetero, la sensación de descanso y músculo relajado aparece en la primera semana, y la disminución de volumen a partir de los siguientes 15 dias. Otra de las grandes mejoras de la calidad de vida de nuestros pacientes es el tratamiento de la hiperhidrosis, con pequeñas infiltraciones en las áreas de sudor se elimina la sudoración excesiva de esas regiones, en estos casos como la superficie es más amplia requeririmos más cantidad de toxina.

Como veis el efecto de la toxina es relajar la musculatura facial, en cambio la acción del ácido hialurónico es otra rellenar o dar volumen. El ácido hialurónico nos permite dar volumen a aquellas zonas que lo han perdido por envejecimiento o bien áreas que queremos remodelar o destacar en nuestro rostro. Es un tratamiento sencillo, de fácil aplicación  y muy favorecedor.

Uno de los primeros signos del envejecimiento facial es la pérdida de grasa facial, con el consiguiente adelgazamiento y sensación de mala cara. Para ello utilizamos el ácido para recuperar el volumen perdido, uno de los tratamientos más habituales en la consulta.

Las aplicaciones del ácido las podemos dividir en zonas:

  • Si queremos mejorar la zona de la ojera, aplicaremos acido en la zona de la ojera y pómulo para dar un resultado natural y favorecedor
  • Si la zona a tratar es el surco nasogeniano la aplicación se centrará en surco y pómulos consiguiendo un efecto tensor tipo lifting muy natural
  • Los pómulos los podemos tratar danto volumen antero-posterior o bien marcando el arco cigomático para conseguir una mayor anchura en tercio medio facial y conseguir un efecto de pómulos más altos, actualmente este es una de las aplicaciones más de moda puesto que rejuvenece y nos aporta una cara mas femenina.
  • Los labios son la estrella de la consulta, podemos hidratar, voluminizar o perfilar según quiera el paciente. Desde una hidratación labial hasta unos labios gruesos y carnosos en función del tipo de ácido y técnica de aplicación
  • El óvalo facial en estadios incipientes de envejecimiento se puede tratar aportando volumen para retensionar los tejidos con muy buenos resultados
  • El marcaje mandibular tan de moda ahora lo podemos hacer gracias al ácido de forma sencilla y en consulta. 

De forma resumida el ácido nos aporta el volumen perdido, nosotros lo recomendamos siempre que no exista un importante envejecimiento para no rellenar en exceso y deformar la cara. Es muy importante utilizar productos de calidad en este tratamiento así como utilizar cada tipo de ácido según densidad en su zona anatómica correspondiente.

Como veis son tratamientos diferentes y complementarios, utilizados en localizaciones diferentes y con objetivos diferentes pero que juntos nos proporcionan un resultado muy natural.

 

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