* Hospitalización mínima: A pesar de la complejidad del procedimiento (incluso en el bimaxilar), el manejo experto de la Dra. Rosón permite que el alta hospitalaria se dé generalmente al día siguiente de la intervención, comenzando la recuperación principal en casa.
* Gestión de la inflamación (edema): La hinchazón facial es la molestia más común. Es recomendable aplicar frío local de forma constante durante las primeras 48 a 72 horas para ayudar a minimizar el edema.
La inflamación alcanza su punto máximo alrededor del tercer día y comienza a ceder significativamente a las 2-3 semanas, permitiendo apreciar los cambios inmediatos del perfil.
* Dieta túrmix estricta: Durante las primeras dos semanas, es indispensable seguir una dieta líquida y semilíquida (túrmix). Esta restricción es crucial para facilitar la cicatrización ósea y de los tejidos blandos sin ejercer presión sobre los maxilares recién fijados.
Resultados progresivos y reincorporación
- Recuperación rápida de actividades: Aunque se sugiere un reposo relativo de 2 a 4 semanas para la reincorporación laboral o escolar, el paciente puede realizar actividades ligeras en casa poco después de la cirugía.
- Consolidación estética final: Si bien los cambios son visibles de inmediato, el resultado estético final se consolida progresivamente. Los tejidos blandos (labios, mejillas) y la hinchazón residual tardan hasta 6 meses en asentarse por completo, revelando la armonía definitiva de tu nuevo perfil.
- Manejo de la sensibilidad: Es habitual experimentar adormecimiento temporal en el labio inferior o el mentón (hipoestesia) debido al manejo de los nervios. Es una condición temporal que suele resolverse gradualmente durante las semanas o meses posteriores a la intervención.
En la Clínica de la Dra. Rosón, te acompañamos en cada etapa, desde la planificación detallada hasta tu completa recuperación.
Nuestro protocolo postoperatorio está diseñado para que te sientas seguro y respaldado, asegurando resultados excepcionales.